LOS ESTATUTOS DE LA ANFP Y LA SEGUNDA DIVISIÓN

Por: Germán Pereda
@Peredim

 

Cada vez que los equipos de la segunda división quieren apelar a su condición de “profesionales”, la ANFP desempolva los estatutos de la asociación para con “Titulo y artículo”, argumentar sus razones para mantener a esta división en el lugar que “según lo escrito”, le corresponde.

¿Pero cuales son los lugares que le caben a esta división según estatutos?
¿Cuánto respeta la ANFP estos escritos?

A continuación nos dedicaremos a ceñirnos a lo escrito para responder estas dos preguntas.

En su Título I, artículo 3, deja en claro que “La duración de la Asociación será indefinida y el número de sus asociados no excederá los cuarenta y dos clubes, entre la Primera División, Primera B y la Segunda División. El número de clubes en la Primera División no podrá exceder los 16. No obstante se podrán aumentar el número de clubes en los términos a que se refieren los números 4 y 5 del artículo 10° de los estatutos”
Luego en su título II, en un extracto se refiere a que “Las instituciones asociadas se clasifican en clubes de Primera División, de Primera B y de Segunda División y otras Divisiones que admita el Consejo de Presidentes, las cuales se regirán por los Estatutos y Reglamentos”, es en este mismo título donde se deja muy en claro que; “Las instituciones pertenecientes a la Primera División y Primera B, tendrán derecho a participar en las competencias que el Directorio organice, a voz y voto en la Asociación y a percibir los excedentes u otros ingresos que esta distribuya. Las instituciones que formen parte de la Segunda División u otras Divisiones que sean creadas en el futuro, sólo tendrán derecho a voz en los consejos que sean expresamente invitados por el presidente y a participar en las competencias que organice la Asociación, sin percibir por parte de ésta excedentes o ingresos por ninguna causa o motivo, como tampoco tendrán derecho alguno sobre el patrimonio de la Asociación. Para la aprobación de la creación de nuevas Divisiones, y la modificación de los derechos concedidos a los distintos miembros en este inciso se requerirá del voto conforme de cuatro quintos de los Consejeros en ejercicio”, ya en el artículo 6 en su letra e, queda expreso de qué manera se pierde la categoría argumentando que; “Por descender de la Primera División B a la Segunda División al término de una competencia, en conformidad al Reglamento y bases respectivas. Sin perjuicio, de recibir la subvención por descender aprobada y reglamentada por la corporación de la Primera B a Segunda División”

En su Título IV aclara las facultades del consejo de presidentes donde manifiesta; “El Consejo es la autoridad máxima de la Asociación y representa al conjunto de sus clubes asociados. Sus acuerdos obligan tanto a los clubes presentes como a los ausentes, siempre que sean adoptados en la forma prescrita por estos Estatutos y el Reglamento, con los quórum y votos favorables para cada caso y que no sean contrarios al ordenamiento legal” Donde además en su punto 4, le otorga a al consejo la facultad de; “Aumentar o reducir el número máximo de clubes establecido en el artículo 3° que forman la Primera División, Primera B, Segunda División. Aprobar la creación o eliminación de divisiones distintas y elevar o disminuir el número de clubes en cada una de las divisiones. Todo lo anterior deberá ser aprobado por los 4/5 del total de los votos de los Consejeros en ejercicio”

Todo lo planteado anteriormente nos deja en claro muchas cosas con respecto a la situación actual que vive la segunda división y nos responde nuestra primera pregunta, pero la segunda pregunta no se responde aún, porque más que una respuesta lógica, será extraída de una deducción a título personal, pero que me gustaría dejar planteada.

Los estatutos plantean claramente que los equipos profesionales pueden llegar a ser 42, donde en primera división no pueden superar las 16. Eso queda claro. Pero hay 10 equipos que podrían ingresar a este selecto grupo de 32. Quizás esta es la solución a un problema que está matando clubes con tradición en el futbol chileno, quizás el campeonato de segunda división debería estar compuesto por estos 10 equipos, para de esta manera ser parte de las responsabilidades y beneficios de los clubes profesionales. Porque si nos damos cuenta los estatutos dejan muy claro, que el futbol profesional está compuesto solo por 32 equipos y que la segunda división nada tiene de profesional, es solo un apellido, es un “hijo natural”, cuando hace rato que en nuestro país esta denominación fue retirada de nuestro diccionario.

Me atrevo a elucubrar que más que falta de voluntad para integrar estos 10 equipos restantes, es miedo a que la torta del CDF se reparta entre más clubes y esto disminuya los conceptos de entrada de “los 32”.

La ANFP encabezada por don Arturo Salah tiene la maravillosa posibilidad de hacer las cosas de forma distinta, la propuesta de la modificación del sistema de campeonato es una buena señal, pero los cambios realmente trascendentales son los que marcan las gestiones. Lograr modificar los estatutos de la ANFP, lograr una mayor integración de la segunda y transformarla en una real división profesional, puede ser uno de los legados más importantes de su paso por el sillón de la ANFP.